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Terra
La Coctelera

Una profunda llaga

El ruido de los televisores de las casa vecinas, el monitor encendido de la computadora, las estatuillas de los santos quietas inmóviles en sus respectivos lugares, se respiraba nostalgia en el ambiente, pasaba a menudo mi lengua en los labios del alma y degustaba un sabor amargo a abandono y confusión, me levantaba a veces de mi sitio habitual y paseaba monologando en la pequeña casa, en el pasillo del comedor, en la puerta del patio y a veces me sentaba en el sofá mirando el techo y a mas meditar, solía monologar con él, con su recuerdo intangible que quedo suspendido en mi memoria, con mi otro yo y con un tercer yo que no lleva mi nombre pero que con los años nos hemos vuelto intimas.

Salía a la calle sin recordar donde iba solo caminado hacia el frente, habiendo respirado por ultima vez su aroma ya no podía existir nada mas, mi pasado tenia un estrecho ligado a su vida pero mi presente de el se divorcio, la grabadora de mi mente parecía haberse atorado en el replay y constantemente el volvía apareciéndose en el espacio de mi imaginación, los días corrían lentos, vacíos, solo llenos de una soledad inagotable llena de desventura, remordimiento y auto rencor. La dicha era una presencia lejana que existía nada más en los que me rodeaban y reprochaba constantemente a la vida el núcleo singular de mi condición moral.

Pero nunca me queje, pensé o llegue a pensar que me merecía todos los sucesos que poco a poco se desenvolvían en mi vida y acepte esto con resignación.

Pero una mañana, mientras la piel se me resecaba como escarcha por la fuerte brisa y en mi pecho entraba un frió penetrante, lo vi. Llegar, lo vi. Acercarse y saludarme, el ambiente empezó a tornarse frió pero solo a mi alrededor, mi corazón palpito mas fuerte, pero mi piel seguía escarchada, sentí su aliento otra vez, su mirada inyectándome mas agonía, el vació que hacia su ausencia estaba totalmente lleno; me tomo de la mano, su gesto dulce, intranquilo era el mismo; bestia una camisa rosa vieja, pantalón ocre y corbata rayada que reflejaba su felicidad. Subimos los escalones de un edificio asimétrico sin decirnos nada, solo pensando en la inmortalidad de ese intimo momento donde no había nadie mas, todo estaba desierto, solo se escuchaban las pisadas de nuestros zapatos en el cemento y nuestra agitada respiración.

Llegue a pensar que no importaba en ese momento el tiempo, la distancia o la premonición, confié en el, me deje llevar por el brillo de su sonrisa de su gesto sencillo y tierno, por sus palabras de calma y de amor, otra vez tropecé con la misma piedra pero en esta ocasión sin darme cuenta se hizo en mi piel una profunda llaga.

Sin consentir todavía que nuestro ambiente cambiaba me tomaba la otra mano y nos teníamos frente a frente, no apagábamos las miradas y exterminábamos la soledad, habían mas escalones bajo nuestros pies, sin embargo eligió el peor momento para parar, coloco sus manos en mis hombros, se inclino y me apretó fuerte contra su pecho, retiro su rostro de mi hombro, se acerco al mío rozó sus labios con los míos y juntos se unieron en una caricia de eternidad, mi boca probo un sabor que nunca había sentido antes y si el amor tuviera sabor podría jurar que era ese que sentí en ese instante en definitivo mágico y esencial porque mi alma paso de cuerpo a cuerpo en ese momento único, insoluble, imborrable y especial .

Retiramos la compañía apacible de nuestros cuerpos y lo mire fijamente, su sonrisa aun brillaba y mi corazón no dejaba su fuerte palpitar, retire un segundo mi mirada que yacía puesta sobre sus ojos y mire hacia abajo, mire un vació negro que había bajo mis pies y comenzaba a caer lentamente a caer… una vuelta brusca, pestañee y sentí un olor a detergente y mi cabeza puesta sobre mi suave almohada de color azul me indicaba claramente que todo solo había sido un sueño.

 

 

Querido antiguo amor

Hoy te escribo para que sepas

Que todo lo he olvidado

Y para ver si también aceptas

Que lo de antes es pasado.


Quiero decirte que fueron estupendos

Los momentos entregados

Que jamás serán olvidados,

Pero ya solo serán recuerdos.


Voy a agregar por no mentirte

Que también recibí horribles momentos

En los q sin querer me sentí triste

Y sin pensarlo se hicieron tormentos


Para finalizar voy a decirte

Que no te guardo ningún rencor

Que ya desapareció el dolor

Solo queda el estar triste.


Pero gracias por ayudarme a crecer

Por enseñarme a aceptar el error

Por no dejarme sola cuando sentía horror

De que fueras tu el motivo de mi ser.

Libertad de corazón


Maldita la vanidad que no nos deja ver el amor y el enardecido orgullo que infinitas veces nos a puesto en mal, escribo ahora en paginas sueltas de un cortapapel palabras para que no sean leídas jamás… y en la discusión que armo con mi alma errante, con mis recuerdos hago un estrecho irritante, el corazón sigue encendido sigue latiendo como ayer y del necesario olvido otra vez me olvide, y husmeando en los momentos mas tristes de mi historia, logre inspirar una sinfonía en absoluto irreal, extraño la nada de tu ser, extraño la voz que no existió y tengo el recuerdo de un instante que nunca paso, un sueño importante que duro demasiado tiempo y un alma delirante que pedía mil consejos, los destellos de tus miradas fueron creados por mi imaginación, la superficie de tu piel desapareció al roce de mi tacto, ahora tengo en mi alma, aun encendía, alguna inútil esperanza en el pecho abatida… y sello estas palabras escritas solo para bien pues impidiendo que salgan solo hacia que me carcomieran el alma… y no deben ser leídas jamás, pues la mentira que viví, una vez me hizo tan feliz y lo que ahora estoy sintiendo es el tributo pagado por tanto amor liberado y un corazón desencadenado

Aun sigo completa

Ayer murió mi alma, nadie se tomo

La molestia de repararla

Deshumedecí mis anhelos

Mis sueños se fueron por la borda.


Baje del barco que abordamos

Solamente mientras dormimos

Hundí los propósitos en jugo de limón

Sentí la presencia de una sombra tangible


Verdad que estoy contenta…

Mentira! Jamás lo estuve del todo

La felicidad es un estado anímico nada más

La tormentosa esperanza de un infierno en una gota

Esa es mi vida solamente eso


Me preguntan que si soy feliz!

Si vuelvo a ver para atrás

Veo mi insignificancia, mi embriagues

En cosas banales y descuidadas del amor


Pero recuerdo que aun tengo ese sueño

La cometa volando alto en el cielo

El dulce que cada dia concentra su almíbar

Y el amor que sigue latiendo en el corazón


De las ganas de verte y en la tempestad

De las pasiones y en la mirada penetrante

Y en el beso que nunca llego

Pero yo… aun sigo completa.

Hoy por fin estoy completa

Hoy por fin estoy completa

Tengo un sueño, una cometa

Un dulce y un amor.

Un ejemplo de vida, una linda canción,

Las rosas en un libro marchitas

Las ganas de volverte a ver

La ausencia de una partida

Y la incomprensión de tu querer

Hoy por fin mi vaso se lleno

Mi corazón dejo de llorar

El reposo encontró mi alma en tu mirada

Mil fantasías tengo de enamorada

Y un millar de ilusiones sin fin.


Pues tengo un sueño hecho realidad,

Una linda cometa para jugar,

Un dulce que enternece mi vida

Y un amor que hace el alma compartida

Hoy pase el límite de la felicidad

Hoy comprendí que la fantasía es la verdad

Que vivimos ahogados en mentira

Y que lo más exasperante es la ira

Pero yo… hoy por fin estoy completa.


escape borroso

Todo termino ahí

Sentí el filo de una tijera cortando la delgada y fina laza

Que amarraba nuestro amor.


Y todos mis recuerdos

Eran en ese lugar

De vanos sueños y vanas ilusiones

De injustos regaños e infelicidad


Cuantas veces nos soñé

En la pradera recogiendo flores

O en la playa tomando el sol

En la frontera de lo real y la ilusión


Entonces me entere

Que había vivido dormida

Todo este tiempo que contemple

Tu mirada penetrante


La soledad acompaña ahora a mi alma

Mi corazón es un papel que se dobla

En finos pliegues de incomplacencia

De noches de desvelos e incomprensión


Y dije: ¡que va!

Pero mi corazón decía:

¡No soporto más! ¡Me mudo de esta alma,

Que no me deja en paz!

diagnostico de un forense

Me duele la conciencia insegura de tu recuerdo

Extraño tanto las ganas de sin verte ser feliz

Me obsesiono con el lastimero roce de tu ausencia

Le quito un deseo a cada última caricia que me diste.


Observo con los ojos vueltos al alma del pasado

Planifico una cita con tus sueños en mis noches

Y en la cruel sinfonía atenuante de la soledad

Convenzo a mi alma que no eres mi necesidad.


Le platico a mi cuerpo que talvez no vuelvan tus caricias

Pido clemencia a mis órganos que no hagan que te recuerde

Digo a mis pies no permitan que el frió llegue arriba del tronco

Suplico a mis manos que dejen de escribirte versos de amor.


Regalo a mis ojos el agua salada del llanto de la cólera

Le destino a mis parpados el tosco efecto de la hinchazón

Y a ti hace tiempo te entregue mi corazón

Pero no me deja ni un minuto en paz la razon


Ahogue en pena astuta el resentimiento hostil

Recluí dentro de mí la desesperación de la entrega

Apreté contra mi pecho las espinas de la rosa de la pasión

Y mi alma fue el algodón que absorbió toda su sangre


Adopte tu recuerdo para que estuviera conmigo mientras agonizaba

Pedí a mis ganas de quererte preparar mi lapida en la tumba

Y finalmente a ti te pido que no me llores

Porque a sido el destino el culpable que muera de amores.